Categoría: Personajes

Konstantin Tsiolkovski (Константин Циолковский)

«La Tierra es la cuna de la humanidad, pero no se puede vivir en una cuna para siempre»

Konstantin Tsiolkovsky es considerado uno de los padres de la cosmonáutica y uno de los principales baluartes en el desarrollo de los cohetes espaciales, junto al estadounidense Robert Goddard y al alemán Hermann Oberth.

Nació en Izhévskoye, en la provincia de Riazán, al sur de Moscú.  Tsiolkovski se educó por cuenta propia en las bibliotecas de Moscú y en los libros de su padre, pues no podía frecuentar la escuela. A los diez años, una fiebre resultó en una pérdida de audición. El problema lo motivó a superarse y probar que podría ser tan bueno como las personas sin discapacidad.

Fue a fines de la década de los años 80 del siglo XIX cuando Tsiolkovski escribió su primer libro de ficción, en el que describía lo que experimentaría un hombre en la Luna.

Aunque la trama distaba mucho de ser sofisticada y se permitía a los protagonistas andar sin trajes espaciales, el libro ofrecía variados detalles sobre cómo sería un medio ambiente con menor gravedad y sin el vital aire terrestre.

En la última década de ese siglo, Tsiolkovski escribió sus primeras obras serias sobre la exploración del espacio y los cohetes. Creía que los vehículos con propulsión a chorro eran el método más prometedor para salir al espacio y moverse en el vacío. Más tarde, esbozó los principios básicos de la construcción de motores de cohetes, incluido el uso de hidrógeno y oxígeno líquido para la propulsión y el instrumental de control de posición.

Sus estudios se conocieron poco fuera de la URSS pero inspiraron a los científicos locales. Como homenaje a su contribución a la ciencia espacial, la ecuación que determina el movimiento ideal de un cohete respecto a su masa, la masa del combustible y la velocidad de escape lleva el nombre de Tsiolkovsky.

Publicó más de 500 trabajos sobre los viajes espaciales y temas relacionados, incluyendo el primer proyecto conocido de un ascensor espacial.

Sus cuadernos están llenos de bosquejos de cohetes de propulsión líquida, diseños detallados con las paletas del manejo en el plume del extractor para el control direccional, cabinas presurizadas dobles para proteger contra los meteoritos, detallados diseños de cámaras de combustión, giroscopios para el control de altitud, asientos de descanso para proteger contra la gran aceleración durante el despegue y bolsas de aire G para salir de la nave espacial en el vacío del espacio.

En la región de Kaluga, donde vivió por un largo periodo, escribió Filosofía cósmica, soñando sobre el futuro distante de la humanidad, incluyendo la conquista eventual del espacio y de nuestro sistema solar.

Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Konstant%C3%ADn_Tsiolkovski

https://rusopedia.rt.com/personalidades/cientificos/issue_167.html

Día de la Cosmonáutica (День космонавтики)

El Día Mundial de la Aviación y la Cosmonáutica marca el inicio de la era espacial, que comenzó el 2 de Abril de 1961. Aquel día, el primer hombre fue puesto en órbita, el cosmonauta soviético Yuri Gagarin, tras pasar 108 minutos históricos en el espacio.

El 12 de abril de 1961 empezó para Yuri Gagarin a las 5:30 de la mañana en la casita de descanso de los cosmonautas. Al salir de la habitación, dejó su firma en el marco de la puerta, y desde aquel entonces esto se convirtió en una tradición de todos los cosmonautas.

Cuando el director del proyecto le dio la última indicación, en el momento de despegue Gagarin le respondió con calma: “¡Vámonos!” (“Poyéjali” en ruso). Esta frase se convirtió en uno de los símbolos de la era espacial y en parte de la cultura popular rusa, y hasta ahora se sigue usando antes de iniciar algún trabajo o proyecto, o como brindis. “¡Ojalá vuele y regrese vivo!”, dijo el ingeniero general Serguéi Koroliov después del despegue del cohete portador.

El mensaje del vuelo exitoso fue transmitido por todas las estaciones de radio de la URSS. Así el mundo conoció al piloto cosmonauta de la URSS, el mayor Yuri Alekséyevich Gagarin, el primer hombre en la historia que logró ver nuestra Tierra desde el espacio. Esto, claramente otorgó a la URSS un lugar pionero en el ámbito de la exploración espacial.

En Rusia, ese día se pueden ver una gran variedad de actividades que van desde grupos artísticos vestidos con el uniforme de Yuri Gagarin, Valentina Tereshkova y los extraterrestres, así como fiestas para niños en el Planetario de Moscú, donde los niños pueden conocer a los astronautas y ver cómo funciona una estación espacial, qué es un agujero negro o cómo se mueven los planetas.

Rusia aún tiene un papel preponderante en el campo de la Cosmonáutica, realiza casi una cuarta parte del total de lanzamientos espaciales a nivel mundial.

El 14 de marzo de 2017, se abrió en Rusia la convocatoria para reclutar entre seis y ocho cosmonautas, que entrarán en el programa de vuelos espaciales a la Luna. Se espera que los participantes se conviertan en los primeros pilotos de la nueva nave espacial Federatsia. Además, serían los primeros ciudadanos rusos que ‘caminarían’ por la Luna.

Desde el cosmódromo Vostochni se prevé efectuar el primer lanzamiento de la nave espacial tripulada Federatsia en 2021. El primer vuelo será no tripulado. Los cosmonautas viajarán a bordo en el 2023.

Yuri Gagarin por Daniela Oliveros Miranda, artista visual mexicana www.instagram.com/darbol_o/

 

Yuri Gagarin (Юрий Гагарин)

Rusia abrió el camino para la humanidad al espacio en 1961, con el vehículo de lanzamiento Vostok, dirigido por Yuri Gagarin. Desde entonces al espacio han viajado más de 500 cosmonautas de 36 países, pero el joven piloto ruso fue el primero en ver la Tierra desde el espacio.

Yuri Gagarin nació en 1934 en una pequeña localidad cerca de la ciudad de Gzhatsk (actualmente Gagarin), provincia de Smolensk (centro de Rusia). Su padre era carpintero y su madre criadora de animales. Yuri tenía dos hermanos y una hermana. “La familia en la que nací es ordinaria, no se diferencia de los millones de familias de trabajadores de nuestra patria”, escribió posteriormente el cosmonauta.

Yuri entró en el colegio en 1941 (el primer año de la Gran Guerra Patria) y al mes, la aldea donde vivía fue ocupada por las tropas alemanas. Las clases se recuperaron en 1943, cuando el Ejército soviético liberó la provincia de Smolensk. No se sabe si en aquellos tiempos el futuro cosmonauta soñaba ya con el cielo.

Al terminar el colegio, Yuri decidió obtener primero formación para ser obrero y luego continuar la educación. En una escuela técnica se formó como moldeador (profesión de la que se sintió orgulloso durante toda su vida). Fue obrero metalúrgico hasta 1954, cuando se apuntó en el aeroclub de la ciudad de Sarátov. Fue entonces cuando inició su carrera de piloto.

Toma de contacto con las alturas

En 1955 Yuri Gagarin fue llamado a realizar el servicio militar en el Ejército soviético e ingresó en la Escuela Militar de Pilotos de Oremburgo (región de los Urales). Al ponerse el uniforme del piloto, Gagarin entendió que toda su vida iba a estar vinculada con el cielo.

En Oremburgo conoció a su futura esposa, Valentina Goriácheva. Ella estudiaba en un colegio médico y atendía en la cantina de la escuela militar de pilotos donde estudiaba Gagarin. En 1959 se casaron y tuvieron dos hijas: Yelena (1959) y Galina (1961).

A finales de 1959 el piloto de caza Yuri Gagarin solicitó el ingreso en el grupo de candidatos a cosmonauta, superó exitosamente todas las pruebas y a principios de marzo de 1960 entró en el grupo e inició los entrenamientos.

El elegido

Al principio nadie imaginaba cuál de los 20 jóvenes pilotos seleccionados para la preparación del primer vuelo cósmico abriría para la humanidad el camino a las estrellas. A medida que se perfilaban los detalles de este vuelo, se formó un grupo de seis personas que empezaron el entrenamiento con un programa diferente. Uno de los compañeros de entrenamiento de Gagarin fue Guerman Titov, el segundo cosmonauta. Todo el grupo se estaba preparando para los futuros vuelos espaciales, pero había que elegir a un único piloto para el primer vuelo de la historia.

Posteriormente en las memorias de sus contemporáneos (de eso escribe, por ejemplo, Pável Popóvich, cosmonauta que también formó parte de los seis primeros candidatos y posteriormente voló dos veces al espacio) se afirmaba que varios meses antes del vuelo ya estaba claro que sería Gagarin quien volaría. La elección del primer cosmonauta se debió a varios factores, y no solamente a los índices fisiológicos perfectos y el experto conocimiento del equipo. Un rostro que reflejaba bondad y el alma abierta de Yuri Gagarin vencieron a todos con los que trabajó el joven piloto y, según una de las numerosas leyendas que rodearon su figura después de su vuelo espacial, fue el jefe del Estado soviético de entonces, Nikita Jruschov, quien ante las fotografías de los candidatos eligió al primer cosmonauta.

Pero antes de la histórica fecha del primer vuelo de un ser humano al espacio, todos estos candidatos tuvieron que recorrer un largo camino de un año, lleno de entrenamiento en las cámaras de privación sensorial y cámaras barométricas, en las centrífugas y otros simuladores, experimento tras experimento, saltos con paracaídas tras vuelos en un Tu-104 convertido en un laboratorio volante (en este avión se simulaba el estado de ingravidez).

Los contemporáneos recuerdan que ni siquiera el diseñador jefe del proyecto espacial soviético, Serguéi Koroliov, estaba completamente seguro de que el histórico vuelo se llevase a cabo sin problemas. En aquel entonces la cosmonáutica solamente estaba en su periodo inicial. Sin embargo, el último vuelo al espacio con seres vivos —perros— había finalizado con éxito. Además, en aquella situación en la que dos potencias espaciales competían en el avance de sus experimentos, había que dar este primer paso, aunque desde luego fuera muy peligroso.

Entrada en la historia

El 12 de abril de 1961, Gagarin se convirtió en el primer ser humano en viajar al espacio al hacerlo a bordo de la nave Vostok. Realizó un viaje alrededor del planeta de 108 minutos y volvió a la Tierra con éxito y se convirtió en un héroe para toda la humanidad.

“Miraba ora al cielo, ora a la Tierra. Se discernían claramente sierras y lagos grandes. Incluso se veían campos. La vista más hermosa fue el horizonte: una banda pintada por todos los colores del arco iris que separaba la Tierra del cielo negro bajo la luz de los rayos del Sol. Se veía el abultamiento, la redondez de la Tierra. Parecía que toda ella estuviera ceñida por una aureola color azul claro, que a través del turquesa, el azul y el morado pasara al negro” (Y. Gagarin. Camino al cosmos). Así vio la Tierra el primer ser humano en el espacio, Yuri Gagarin.

“¿Que si estoy feliz de partir al espacio? Claro que estoy feliz: en todos los tiempos y épocas para la gente fue la felicidad máxima participar en nuevos descubrimientos. Toda mi vida me parece un momento maravilloso”, dijo Gagarin poco antes del despegue.

El honor de conocer a Yuri Gagarin

Por su hazaña Gagarin fue nombrado Héroe de la Unión Soviética, y condecorado con varios galardones siendo el máximo la Orden de Lenin. Pronto gozó de una gran fama, no solamente en Rusia, sino en todo el mundo. “La misión de la paz”, como denominaron en la prensa la gira del primer cosmonauta por los continentes, duró dos años. El Gagarin realizó numerosas visitas a otros países, visitando 30 Estados en total; se reunió con miles de personas; reyes y presidentes, políticos y científicos, artistas y músicos tenían por honra estrecharle la mano. Una acogida muy cálida recibió en Cuba (posteriormente Gagarin fue nombrado presidente de la Sociedad de la Amistad Soviético-Cubana).

Los años posteriores al vuelo fueron muy intensos en la vida de Yuri Gagarin. Fue el comandante de la unidad de cosmonautas, al mismo tiempo estudiaba en la Academia Zhukovski de ingenieros de la Fuerza Aérea. Dedicó muchos esfuerzos a la preparación de los siguientes vuelos al espacio, y también siguió en contacto con la gente común y los periodistas y no dejó de visitar países extranjeros. En 1963 Gagarin fue nombrado vicedirector del Centro de Preparación de Cosmonautas.

El sueño de volver al espacio

Pero el primer hombre en volar al espacio soñaba con volver a embarcarse. Gagarin se reincorporó a los entrenamientos para vuelos aéreos en 1963, y en el verano de 1966 comenzó a preparase para el siguiente viaje al espacio. En aquellos años en la Unión Soviética estaba funcionando el Programa Lunar y Gagarin habría podido ser la persona que habría volado a la Luna. Sin embargo, antes hacía falta perfeccionar las naves Soyuz, y el primer vuelo pilotado en este vehículo cósmico se programó para el abril de 1967.

Yuri Gagarin se preparó para este vuelo como suplente, y quien finalmente voló fue Valdímir Komarov. El vuelo finalizó trágicamente con la muerte del cosmonauta. En la ceremonia solemne en memoria de Vladímir Komarov, Gagarin prometió que los cosmonautas “enseñarían a las naves Soyuz a volar”. Esta meta se logró —las naves Soyuz se siguen utilizando a día de hoy— pero ya sin Yuri Gagarin.

Yuri Gagarin falleció trágicamente el 27 de marzo de 1968 mientras realizaba unos ejercicios de entrenamiento en el avión MiG-15 junto con el aviador instructor Vladímir Serioguin. Durante el vuelo, los pilotos no informaron de ningún mal funcionamiento, pero de repente la comunicación con ellos se interrumpió y el avión se estrelló.

La comisión gubernamental creada para la investigación de las causas de la catástrofe estableció después que el avión se estrelló a las 10:31 cerca de un poblado en la región de Vladímir (unos 150 kilómetros al este de Moscú). Pero las principales conclusiones de la comisión fueron clasificadas secretas y se hicieron públicas solo por los testimonios de sus integrantes al cabo de muchos años.

Recientemente un grupo de expertos rusos presentó una nueva versión de la muerte del cosmonauta soviético. El ex aviador militar Ígor Kuznetsov, junto con sus colegas, trataron de reconstruir las circunstancias del accidente y explicar la conducta de los pilotos, utilizando modernos programas de ordenador durante los últimos nueve años. Concluyeron que al volar a una altura de 3 kilómetros, Gagarin y Serioguin descubrieron que la llave de ventilación de la cabina estaba en mal estado e intentaron bajarse, pero realizaron esta maniobra muy bruscamente y perdieron la conciencia. Luego el caza entró en barrena y cayó a tierra.

Actualmente existen varias hipótesis para explicar el desastre aparte de la versión propuesta, pero ninguna de ellas es aceptada universalmente. Existe un sinfín de teorías de la conspiración, las cuales incluyen muchas conjeturas fantásticas e improbables del accidente, hasta una historia que cuenta que los marcianos trataron de raptar a Gagarin.

Según los datos sociológicos, actualmente Yuri Gagarin es la persona más querida por los rusos. Su escalafón de popularidad entre los ciudadanos del país ha crecido de un 30% a un 35% en los últimos 10 años.

El nombre de Gagarin lo lleva la ciudad cerca de la cual nació el primer cosmonauta, un cráter en la cara oscura de la Luna y un asteroide, así como un buque de investigación, el centro del entrenamiento de cosmonautas en la Ciudad de las Estrellas y un sinfín de calles, plazas y escuelas en toda Rusia. Por decisión de la Federación Aeronáutica Internacional, el 12 de abril es el Día Mundial de la Aviación y la Astronáutica.

Vlady (Влади)

Vladímir Víktorovich Kibálchich Rusakov (Владимир Викторович Кибальчич Русаков), mejor conocido como Vlady (Petrogrado, 15 de junio de 1920 – Cuernavaca, México, 21 de julio de 2005) fue un pintor y grabador ruso-mexicano con ascendencia belga y rusa.

El 5 de septiembre de 1941, el escritor y activista Victor Serge y su hijo, el pintor Vlady, aterrizaron en la Ciudad de México, exiliados de la URSS.

Vlady tuvo una gran influencia por parte del murialismo mexicano “lo primero que vi fueron los murales de Rivera y Orozco; la dimensión de sus trabajos […] Y de repente ves que Diego Rivera dibuja la gente en los mercados, esta relación inmediata, ambiental, y que adentro tiene todo el prestigio del Renacimiento, toda la pintura del siglo XV. Y que José Clemente Orozco sobrepasa de manera impresionante todo el expresionismo alemán, menudo, tímido. Todo esto me lleva a otro mundo. (…)

Vlady se naturalizó mexicano en 1949. Desde 1945 participa en numerosas exposiciones individuales y colectivas. Ese carácter volcánico de las revoluciones que describiera su padre Victor Serge, tras ser testigo del nacimiento del volcán Paricutín, lo plasmaría Vlady mucho tiempo después en su obra mayor: el conjunto de murales de la biblioteca Miguel Lerdo de Tejada, que realizó de 1973 a 1982. Con un estilo figurativo, el conjunto pictórico de unos 2,000 metros cuadrados reflejaba el ánimo de “iluminar el cielo de la utopía” y de reivindicar a los disidentes de todas las revoluciones presentes, pasadas y futuras. Le llamó “La revolución y los elementos” y lo pintó en gran parte solo –auxiliado en ocasiones por los pintores Cecilio Balthazar y Octavio Moctezuma‐ dedicándolo “a la probidad intelectual de Victor Serge y a las penas de Liuba, su madre, quien debido a la persecución constante de su familia por motivos políticos, fue internada en un psiquiátrico hasta el fin de sus días.

El mural de Vlady llama la atención de numerosos visitantes procedentes del mundo entero. Edgar Morin, Lawrence Ferlighetti, Jean-Pierre Chevênement, Michel Lequenne, Allen Ginsberg y Andrei Voznesensky, entre otros, han tenido la suerte de viajar con Vlady a través de las revoluciones.

En 1981, en plena guerra fría, el poeta estadounidense Allen Ginsberg y el poeta ruso Andrei Voznesensky proclaman unánimes su admiración por el fresco. Al final de la visita, Voznesensky exclama: «¡Y pensar que cuando regrese a la URSS no podré escribir jamás una sola línea sobre lo que he visto aquí!».

A partir de 1990, Vlady residió en la ciudad de Cuernavaca, donde fallecería en 2005 a causa de cáncer cerebral.

https://www.youtube.com/watch?v=KrqYxU72SLU

Oso Ruso (Русский медведь)

El oso, generalmente pardo-europeo, es un símbolo de Rusia desde el siglo XVII, tanto en la época zarista, como en la Unión Soviética y la actual Federación Rusa.

Sin embargo, más allá de la evidente abundancia de osos en el territorio ruso, este símbolo era más bien una analogía de como percibían a dicho país algunas naciones como Inglaterra, que refería el ‘hambre imperial’ de San Petersburgo, y a través de los años, los mismos rusos asumieron la figura del oso como identitaria, ya que aprecian sus cualidades, tales como la fuerza bruta y astucia.

Los osos se utilizan muy a menudo como mascotas o como parte de un diseño en un logotipo, un ejemplo de ello es la mascota de los Juegos olímpicos de Moscú 1980: el osito Misha, elaborado por el ilustrador Victor Chizhikov.

Después del colapso de la Unión Soviética, previo a la restauración del escudo de armas zarista del águila bicéfala, en el Parlamento ruso se llegó a sugerir la figura del oso como nuevo escudo de armas, debido a la identificación global de este animal con su nación. Posteriormente, el oso fue tomado como el símbolo del partido Rusia Unida.

En un tono más literal, la península de Kamchatka es conocida como el “estado de osos” de Rusia. Se calcula que en dicha región viven entre 15.000 y 30.000 ejemplares, y es la única región del mundo que ofrece a los osos los tres pilares fundamentales de su dieta: bayas, nueces de cedro y salmón.

https://www.youtube.com/watch?v=Qg7RkKiFGC4

Snegurochka (Снегурочка)

Snegurochka es un personaje de los cuentos de hadas rusos, que tiene sus orígenes en la tradición eslava. Su nombre significa, literalmente, Doncella de las Nieves. Sus padres son la Helada y la Primavera, Snegurochka es inmortal y vive en el bosque de invierno de su padre. Sin embargo, ella desea conocer y relacionarse con los humanos.

Un día le pide a una pareja de ancianos que la lleven al pueblo y se queda a vivir con ellos. Además, hace amistad con un pastor llamado Lel. Snegurochka, aunque rodeada de admiración y pretendientes, está sola y felizmente renunciaría a su inmortalidad por la capacidad de sentir el amor, como las demás personas. Su madre, la Primavera, le concede dicho deseo, pero le advierte que esconda su amor del Dios del Sol, o perdería la vida. Aún así, ella cae enamorada del primer hombre que encuentra en su camino, y se desvanece a la luz del sol.

El compositor Ludwig Minkus y el maestro en ballet, Marius Petipa, montaron una adaptación de Snegúrochka titulada «La hija de las nieves por el Ballet Imperial del Zar» en 1878. El cuento también fue adaptado a una ópera por Nikolái Rimski-Kórsakov, conocida como La doncella de nieve.

Esta historia también fue inspiración para dos películas soviéticas: un film animado de 1952 con música de Rimski-Kórsakov, llamada «La doncella de nieve«, y más tarde, una película dirigida por Pável Kádochnikov, con música de Vladislav Kladnitski en 1969.

La imagen moderna de Snegurochka apareció a principios del siglo XX, y es ahora un personaje popular en las celebraciones del Año Nuevo, en el rol de ayudante de Ded Moroz, el Papá Noel ruso.

A continuación, les compartimos la animación de 1952 con subtítulos en español.

https://www.youtube.com/watch?v=W4nGpbHrcM4

Ded Moroz (Дед Мороз)

Quien crea que la figura de Santa Claus es única del mundo occidental, o incluso la primera en su tipo, se equivoca. Desde hace varios siglos en el folclor de los eslavos orientales (rusos, bielorrusos, ucranianos), incluso antes de adoptar el cristianismo y antes de que “Santa Claus” fuese un concepto acabado en Occidente, existía la figura de Ded Moroz, que literalmente significa “abuelo gélido”.

Él aparecía en forma de un anciano, con una larga barba gris, quien se pasea a través de los bosques y campos, y con su Posoh (Vara) causaba fuertes heladas. Su transporte es un carruaje, con tres caballos blancos.

En la era soviética, conforme la celebración de la Navidad decaía, el año nuevo cobró mayor importancia como la fiesta más importante del año y el Ded Moroz se trasladó a esta festividad. Este personaje, que trae juguetes a los niños viste generalmente con un abrigo azul hasta el suelo, un sombrero y botas de fieltro (válienki). Ded Moroz llama a la puerta con su cayado e irrumpe en la fiesta para pedir a los niños canten o reciten un poema si quieren recibir un regalo.

No está solo: suele estar acompañado por su nieta y asistente, “Snegúrochka”, o sea “la doncella de las nieves”, una joven guapa y cariñosa creada por Alexander Ostrovski, un destacado autor de teatro, nativo de la región de Kostromá a finales del XIX. El compositor Nikolái Rimski-Kórsakov le dedicó a este personaje una ópera homónima (1881). La obra se estrenó en San Petersburgo en 1882. También se convirtió en ballet en 1878.

Se dice que Ded Moroz y su Snegúrochka habitan en la ciudad de Veliki Ustiug, a unos 950 km al norte de Moscú, una localidad de 30.000 habitantes en la provincia septentrional de Vólogda. A esta villa viajan unos trenes turísticos desde Moscú, San Petersburgo y otras ciudades rusas. (Autor: Rainer Matos)

https://www.youtube.com/watch?v=MXRu481Ic-Q

Selma Ancira da voz en español a la obra póstuma de Lev Tolstói

Por Gabriela Oliveros 

“Tolstói quería que ‘El camino de la vida’ fuera un libro de cabecera, en un intento de cambiar este mundo de una manera no violenta”

Gran parte del pensar y sentir de los clásicos rusos como Lev Tolstói y Marina Tsvetáeva ha llegado al público de habla hispana gracias a la traductora y filóloga mexicana Selma Ancira.

Su trabajo más reciente marca un hito en su carrera, ya que se trata del libro póstumo de Tolstói titulado ‘El camino de la vida’ (Acantilado, 2019). Esta obra fue publicada en 1911, traducida al francés en 1912, al inglés en 1919, y al italiano hasta 2010 con motivo del centenario de la muerte de Tolstói.

‘El camino de la vida’ es una compilación de pensamientos de grandes sabios de la humanidad. Aborda 31 temas trascendentales que van desde la fe y el amor, hasta la muerte. Dicho formato invita al lector a leer un capítulo por día, y que al final del camino, tenga una percepción distinta de la vida y de sí mismo.

Hubo que esperar hasta 2019 para que el vestigio literario, y habría que decirlo, biográfico, sobre los últimos años de Tolstói pudiera llegar al público hispanohablante a través de dos volúmenes distintos, resultado del trabajo de Ancira.

A la publicación de esta relevante obra antecedió ‘Aforismos’ (Fondo de Cultura Económica, 2019), conformado por una selección del libro recién publicado por la editorial Acantilado en Barcelona, donde reside la traductora.

Durante la presentación de ‘Aforismos’ en la Ciudad de México, Ancira comentó al respecto: “me parece muy importante que se publique en este momento, no sólo de México, sino del mundo en general. La propuesta de Tolstói de meditar en pensamientos profundos escritos por los sabios más trascendentales de la humanidad es muy importante”.

Selma Ancira recibió el Premio Hispanoamericano de Traducción Literaria que otorga la Feria Internacional de la Lectura y el Libro (FILELI) Tabasco 2019, el pasado miércoles 13 de noviembre.

https://www.facebook.com/editorialacantilado/videos/415976825735716/

Human Tetris y el post punk ruso

Human Tetris es una banda originaria de Moscú dentro del género post-punk y new wave, cuyo nombre está basado en una serie de televisión japonesa. Los cuatro miembros fundadores ex – Arvid Kriger (voz y guitarra), Maxim Keller (guitarra), Maxim Zaytsev (bajo) y Sasha Kondyr (batería) – eran amigos y en 2008 decidieron hacer música juntos.

Su primer EP fue lanzado el 22 de octubre de 2009 y lleva el nombre de Human Tetris . Sólo ocho meses después lanzaron su segundo EP. En 2012 lanzaron el álbum Happy Way In The Maze Of Rebirth, sin embargo, en 2013 se tomaron una pausa después de su gira por Europa.

En 2016 volvieron con el EP River, Pt. 1 y tuvo lugar su primera gira por Latinoamérica.  En 2018 lanzaron el álbum Memorabilia, una recopilación de su mejor material y han regresado anualmente a Latinoamérica, gracias a la gran base de seguidores que han formado.

En una entrevista durante su reciente visita a Perú, la banda mencionó que «ara el final del invierno del 2020 estamos preparando el lanzamiento de un nuevo álbum, precisamente, del camino que queremos para Human Tetris».

Human Tetris son Arvid Kriger, Tonia Minaeva y Maxim Zaytsev.

Bába-Yagá (Баба-Яга)

En Rusia, como en otras culturas, hay leyendas sobre brujas en el bosque. Baba Yaga es un personaje de la mitología eslava antigua que vive en una cabaña en el bosque, la cual se sostiene sobre dos patas de pollo y está rodeada por una valla de huesos humanos, con cráneos que se iluminan por la noche. La anciana tiene, a su vez, piernas descarnadas.

Como todas las brujas, ostenta un mortero y una escoba para volar, y puede transformarse a voluntad en muchas cosas. Al mismo tiempo, posee la habilidad de distinguir el alma rusa en sus invitados. En la historia más común, Baba Yaga es visitada por Vasilisa, la Bella, quien necesita traer fuego a la choza de su madrastra y, después de trabajar para ella, la bruja le da uno de los cráneos que contienen fuego. Gracias al trabajo arduo que realizó para Baba Yaga, Vasilisa se convierte en una confeccionadora de ropa muy diestra y su fama llega a oídos del zar, quien se casa con ella.

El compositor Modest Músorgski retrató la cabaña de Baba Yaga en el penúltimo movimiento de su suite para piano «Cuadros de exposición» (1874) a partir de la pintura de Viktor Hartmann. La composición cuenta con una versión orquestal, presentada en abril de 2016 en la Sala Nezahualcóyotl de la UNAM, a cargo del director serbio Srba Dinic.

(Autor: Rainer Matos)