Mes: mayo 2017

Válenki (валенки)

Las válenki son las típicas botas rusas, hechas de fieltro. Para muchos no existe nada más cómodo y que caliente mejor durante los duros inviernos rusos que estas botas de lana. Lo que más se valora de los válenki es que están hechos sin una sola costura, son una sola pieza y gracias a eso resultan suaves y cómodos para el pie. Solo tienen una desventaja bastante problemática: los válenki calan, por eso suele ponerse calzado de goma sobre ellos.

Antiguamente los válenki eran un objeto caro, razón por la cual los más ricos eran los únicos que podían permitirse tal lujo. La familia de campesinos en la que cada miembro tenía un par de válenki se consideraba adinerada. Durante la Gran Guerra Patria (1941-1945) más de 100 millones de pares de válenki fueron enviados al frente. Este elemento del uniforme militar ruso desempeñó un papel muy importante en la derrota del fascismo.  La fabricación de válenki es un proceso que requiere mucha paciencia y tiempo. A día de hoy el 60 % del trabajo continúa haciéndose a mano. En la actualidad se producen más de cuatro millones de estas botasen Rusia anualmente. Algunos de ellos incluso los hacen los diseñadores conforme a las últimas tendencias de moda y se pueden encontrar en los vestuarios de elegantes mujeres urbanas. Pero los consumidores más importantes de este calzado siguen siendo los habitantes de las poblaciones rurales, así como casi todos los trabajadores del petróleo, gas y ferrocarril.

Desde el siglo XIX, en la tradición musical popular de Rusia se han compuesto diversas canciones de origen gitano que resaltan la vida cotidiana del campesinado. Una de las más conocidas desde inicios del siglo XX, gracias a las grabaciones de cantantes populares como Nina Dulkiévich o Lidia Ruslánova, es «Válienki», el nombre ruso para las botas de fieltro. Su forma singular es valiénok, sustantivo masculino. En la jerga coloquial, un valiénok es también una persona sencilla. Estas prendas, tan comunes durante el invierno en Rusia desde tiempos inmemoriales, son ideales para caminar sobre la nieve sin problemas. Generalmente son botas cortas, que cubren apenas los pies y los tobillos. Suelen fabricarse en colores oscuros pero también en blanco. Es tradición que las mejores válienki son las que se fabrican en las provincias de Nizhni Nóvgorod, Kostromá y Yaroslavl. La ciudad de Moscú alberga un museo de los válienki, prueba de la importancia de este calzado en la vida cotidiana de la población rusa.

(Autor: Rainer Matos)

 

 

Solianka (Cолянка)

La solianka es una sopa agria, espesa y condimentada muy común en Rusia y otros países de Europa Oriental. Hay diferentes tipos de solianka de acuerdo con el ingrediente fuerte, pero lo que todas las variedades tienen en común es que suelen llevar pepinillos en salmuera, col, crema agria y eneldo. Lo más característico de la solianka es su sabor salado, advertido desde su nombre, que deriva del ruso соль (“sal”).

Para todas las variedades, los pepinillos se cocinan en salmuera antes de añadir los demás ingredientes. Para la solianka de carne (la variedad más popular) se corta finamente carne de res, jamón, salchicha, pollo, tomates, cebolla, aceitunas, alcaparras, pimienta de jamaica y perejil. Se añade el caldo y se calienta todo sin dejar que hierva. La solianka de pescado se prepara de manera similar, excepto que la carne se reemplaza con esturión, salmón o cangrejo de río, además de que se le añade un poco de limón a la sopa. Para la solianka de hongos, la col se calienta en una mezcla que lleva los pepinillos, mantequilla, vinagre y un poco de salmuera. Por separado, se calientan los hongos y la cebolla y se les añade un poco de cáscara de limón. La col y los hongos se añaden por capas, a la vez que se añade pan molido y mantequilla.

¿Qué sopa mexicana crees que se parezca, por sus ingredientes, a la solianka?

(Autor: Rainer Matos)

Matrioshka (Матрёшка)

Las matrioshkas son las tradicionales muñecas rusas de madera con múltiples figuras en su interior. Fueron inspiradas por un ejemplar de la muñeca japonesa Fukuruma traído a finales del siglo XIX a un taller de juguetes infantiles de Moscú.

Serguéi Maliutin, tornero de madera inspirado por la belleza del juguete hizo unas figuras parecidas y otro pintor artesano, Vasili Zviózdochkin, las decoró como una niña vestida con la ropa tradicional del pueblo. El juguete tenía ocho figuras que se ponían una dentro de otra. En aquellos días el nombre Matriona era uno de los más populares para las niñas rusas y desde entonces el juguete lleva el nombre “Matrioshka”.

Hoy en día la matrioshka aporta la idea de maternidad, fertilidad, riqueza y vida eterna y es un símbolo de la tierra rusa. La matrioshka, o madre, simboliza la familia grande y unida, la infinidad del mundo. La madre da a luz a una hija, la hija da a luz a otra hija y así… la cantidad de “nietas” dependía de la fantasía y paciencia del artista.

La matrioshka refleja la cultura filosófica de Rusia, donde los mitos y los cuentos populares se proyectan en el arte. Hay diferentes creencias sobre las matrioshkas; por ejemplo, existe la idea de que si se pone dentro de una matrioshka una papeleta con un deseo, con toda seguridad se cumplirá, y que, cuanto más tiempo dedicó el artesano a crear el juguete, más rápido se cumplirá el deseo. También se dice que la matrioshka representa el calor del hogar y es un símbolo que lleva a casa amor y esperanza.