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Varenyky (Варéники)

Los varenyky son un platillo tradicional en Rusia y otros países de Europa del Este, conformados por pasta en forma cuadrangular o de media luna, rellena con requesón u otros ingredientes como col, carne, papa o incluso fruta.

Durante la preparación, el relleno se envuelve con la pasta y se deja a cocer durante varios minutos. Después se cubren de mantequilla o aceite y pueden añadirse otros ingredientes como crema, eneldo o queso, según sea el gusto.

Los varenyky también pueden cocinarse al vapor, para que sean de mayor tamaño y más jugosos. Es costumbre poner trozos de cebolla encima y acompañarlos de la crema amarga llamada smetana. Los varenyky dulces, rellenos de fruta, se sirven con smetana y azúcar. Los crudos se pueden congelar para consumirse posteriormente.

Actualmente, la mayoría de la gente los compra pre cocidos y congelados, pero tradicionalmente las mujeres se reunían y los preparaban desde la masa, que se extendía con el rodillo hasta que fuera lo suficientemente fina y después ponían la cantidad necesaria de relleno en cada varenik.

Los varenyky son un buen desayuno, almuerzo o hasta postre, muy populares en la cocina rusa.

Okroshka (Окрошка)

La okroshka es una sopa fría muy popular en la gastronomía rusa. proviene del ruso «kroshit» (крошить) que significa picar (en pequeñas partes).

Los ingredientes para preparar este platillo son verduras crudas como pepinos, cebollas de primavera o cambray, como las conocemos en México; rábano, patatas cocidas, huevo y jamón. Estos ingredientes son bañados, ya sea con kvas, bebida rusa fermentada compuesta por harina de trigo, centeno, cebada, y pan negro; otra alternativa recurrente es el kéfir, un producto lácteo parecido al yogur. Como toque final, algunas personas gustan de agregar sobre la superficie una cucharada de smetana (un tipo de nata de sabor amargo), o de mostaza rusa.

Para su elaboración, es necesario picar finamente cada uno de los ingredientes y enseguida bañarlos del kvas o el kéfir; la proporción es similar al cereal con la leche para que las verduras conserven su consistencia crujiente.

Esta sopa es consumida mayormente en verano, sin embargo, su origen va más allá de la intención de tener un platillo para los días soleados.

Previo a la aparición del motor de vapor, los Burlaki eran los transportistas encargados de remolcar desde la orilla los barcos que navegaban por el Volga. Debido a las condiciones precarias en que desempeñaban su labor, su alimentación se basaba en papillas de cereales y de una especie de sopa que consistía de kvas y pescado seco desmigado.  En la actualidad, en lugar de pescado, se le añaden verduras y carne.

 

Rassolnik (Рассольник)

Entre las múltiples sopas que Rusia puede presumir, una de las que tiene mayor tradición y que se destaca por la facilidad de su preparación es el rassolnik, que en el periodo medieval se conocía como kalia y se preparaba incluso con caviar —por lo que estaba reservada a la élite.

Se caracteriza por llevar usualmente pepinillos, cebada perlada y carne de res o cerdo (que comúnmente se trata de riñones), y lo que le da su nombre es el rassol o salmuera, es decir el líquido salado que desprenden los pepinillos encurtidos.

Se puede agregar a este potaje todo tipo de verduras al gusto, como zanahoria, papa, tomate o cebolla para dar sabor, y no puede faltar el toque estético de las ramas de perejil. Asimismo, puede agregar la crema (ingrediente presente en toda sopa rusa) y añadirse arroz si se prefiere.

También existen variantes vegetarianas de rassolnik. Esta sopa es famosa por ser un remedio para las resacas.

El rassolnik se prepara sobre todo en Cuaresma. Un platillo similar en México, no tanto por los ingredientes como por el encurtido necesario, es la sopa de chacales, originaria del estado norteño de Chihuahua.

(Autor: Rainer Matos)

https://www.youtube.com/watch?v=MVyAqTKJpRg

Ujá (Уха)

La ujá es una sopa tradicional de la cocina rusa la cual contiene pescado, según la especie que se prefiera, y verduras. La gastronomía de este país contiene bastantes calorías, con motivo del clima, por ello, las sopas son muy populares.

El sabor de la ujá depende en gran medida del pescado que se utilice. Puede ser salmón, trucha, bacalao o esturión. En cuanto a las verduras, puede añadirse zanahoria, papa o cebolla. Lo que la diferencia del caldo de pescado normal es su densidad.

Los cosacos solían cocinar la ujá durante sus campañas militares, ya que era sencillo conseguir los ingredientes. Primero, debe cocerse el pescado a fuego lento y cuidar que el agua no hierva. El tiempo de cocción depende tanto del tipo del pescado, como de su tamaño.
A continuación, se añaden las legumbres y algunas especias como pimiento negro o azafrán. Se le puede dar un toque especial a la ujá al añadir un poco de vodka.
La ujá es un platillo que puede degustarse tanto en la vida diaria como en las fiestas. Como sucede con algunos platillos rusos, y para continuar con la tradición cosaca, puede elaborarse la ujá al aire libre.